🧨 BlockFi: La segunda ficha del dominó cripto que cayó tras FTX
Por Thony Rodriguez
Editorial 02: Articulo Investigativo
Cuando el colapso de FTX sacudió los cimientos del ecosistema cripto en noviembre de 2022, muchos pensaron que el peor golpe ya había sido asestado. Sin embargo, apenas semanas después, otra ficha clave del dominó financiero cayó: BlockFi, una plataforma de préstamos en criptomonedas que había sido considerada por muchos como un puente entre las finanzas tradicionales y el universo descentralizado. Su quiebra no solo expuso vulnerabilidades estructurales del sector, sino que también reveló cómo la interdependencia entre empresas cripto puede amplificar riesgos sistémicos.
Este reportaje reconstruye el ascenso y caída de BlockFi, analiza sus vínculos con FTX y Alameda Research, y documenta las lecciones que deja para inversores, desarrolladores y educadores financieros.
🏗️ El ascenso de BlockFi: promesas de rendimiento y seguridad
Fundada en 2017 por Zac Prince y Flori Marquez, BlockFi nació con una propuesta clara: ofrecer productos financieros tradicionales —como préstamos y cuentas de ahorro— pero respaldados por criptomonedas. Su modelo era simple pero atractivo: los usuarios depositaban BTC, ETH o stablecoins, y recibían intereses anuales que oscilaban entre el 4% y el 9%, muy por encima de cualquier banco convencional.
BlockFi se posicionó como una empresa “cripto-regulada”, con sede en Nueva Jersey y licencias en varios estados de EE. UU. Su narrativa giraba en torno a la seguridad, la transparencia y la profesionalización del sector. En 2021, alcanzó una valoración de $3 mil millones, atrayendo inversiones de gigantes como Valar Ventures, Morgan Creek Digital, y Tiger Global.
Pero el modelo tenía una fragilidad: dependía de la capacidad de BlockFi para prestar esos activos a terceros —incluidos fondos de cobertura cripto— y obtener rendimientos superiores al que ofrecía a sus usuarios. En otras palabras, BlockFi operaba como un banco sin respaldo de la Reserva Federal, y con clientes que podían retirar sus fondos en cualquier momento.
🔗 El vínculo con FTX: ¿rescate o dependencia?
En junio de 2022, tras la caída de Three Arrows Capital y el colapso de Celsius Network, BlockFi enfrentó una crisis de liquidez. Fue entonces cuando FTX US, la filial estadounidense del exchange fundado por Sam Bankman-Fried, ofreció una línea de crédito de $400 millones y una opción de compra por hasta $240 millones.
A primera vista, el acuerdo parecía un salvavidas. Pero en retrospectiva, fue una trampa de dependencia. BlockFi quedó atada a la salud financiera de FTX, y cuando esta última se declaró en bancarrota el 11 de noviembre de 2022, el efecto dominó fue inmediato. BlockFi suspendió retiros, congeló operaciones y, el 28 de noviembre, se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en EE. UU.
📉 Anatomía de la quiebra: causas, cifras y consecuencias
La solicitud de quiebra reveló que BlockFi tenía más de 100,000 acreedores, incluyendo a clientes minoristas, fondos institucionales y proveedores de infraestructura. Entre sus principales deudores figuraba FTX, con una deuda de más de $275 millones. La empresa declaró tener $257 millones en efectivo, pero insuficientes para cubrir sus obligaciones.
Las causas de la quiebra pueden agruparse en tres grandes bloques:
Exposición a contrapartes de alto riesgo: BlockFi prestó fondos a empresas como Three Arrows Capital y Alameda Research, sin garantías suficientes ni mecanismos de cobertura robustos.
Modelo de negocio insostenible: La promesa de altos rendimientos dependía de un mercado alcista perpetuo. Cuando los precios de BTC y ETH cayeron más del 70% desde sus máximos históricos, los márgenes se evaporaron.
Falta de segregación de fondos: Aunque BlockFi afirmaba mantener los activos de clientes separados, su estructura operativa permitía el uso de esos fondos para operaciones internas, lo que generó conflictos de interés y riesgos de liquidez.
🧠 Lecciones para la comunidad: autonomía, custodia y gobernanza
Este caso ofrece una mina de oro pedagógica. Aquí algunas lecciones clave que puedes documentar y compartir:
Evitar la dependencia de custodios centralizados: BlockFi operaba como custodio de los activos, pero sin garantías de retiro en momentos críticos. La custodia propia, mediante wallets frías y sistemas multisig, sigue siendo la opción más segura para usuarios avanzados.
Evaluar la gobernanza y transparencia: BlockFi no tenía un sistema de gobernanza descentralizado ni mecanismos de auditoría pública. Los proyectos que sí los tienen —como algunos DAOs bien estructurados— ofrecen mayor resiliencia ante crisis.
Documentar procesos de inversión y retiro: Muchos usuarios no entendían cómo funcionaban los préstamos cripto. La educación financiera debe incluir simulaciones, diagramas y guías paso a paso sobre riesgos, tiempos de retiro y escenarios de insolvencia.
🔍 Comparativa con FTX: similitudes y diferencias
Aunque ambas empresas colapsaron en un lapso de semanas, sus modelos eran distintos:
Ambas compartían una narrativa de profesionalización del cripto, pero carecían de los principios de descentralización que protegen a los usuarios en protocolos como Aave o Compound.
📚 ¿Qué sigue para BlockFi y sus usuarios?
Tras acogerse al Capítulo 11, BlockFi inició un proceso de reestructuración. La empresa aseguró que buscaría devolver fondos a los acreedores, pero el proceso podría tardar años. Algunos usuarios han recibido comunicaciones sobre posibles reembolsos parciales, pero la incertidumbre persiste.
En paralelo, se han iniciado investigaciones sobre la relación entre BlockFi y FTX, y sobre si hubo negligencia en la gestión de riesgos. Aunque no se han presentado cargos penales contra los fundadores de BlockFi, el escrutinio regulatorio se ha intensificado.
🧭 Reflexión final: ¿puede el ecosistema aprender?
La caída de BlockFi, tras la de FTX, marca un punto de inflexión. El ecosistema cripto debe madurar, no solo en tecnología, sino en ética, gobernanza y educación. Para líderes como tú, Thony, el reto es doble: documentar estos casos con rigor, y convertirlos en contenido educativo que empodere a la comunidad.
Porque si algo nos enseñó BlockFi, es que la promesa de altos rendimientos sin transparencia es una receta para el desastre. Y que la verdadera autonomía financiera no se logra con plataformas centralizadas, sino con conocimiento, herramientas seguras y decisiones informadas.



